Estados Unidos aprovecha la capacidad del sector privado estadounidense para salvar vidas y abordar la desnutrición mundial
El acuerdo público-privado busca ampliar la entrega de alimentos terapéuticos y atender a niños menores de cinco años con desnutrición aguda grave.
El Departamento de Estado anunció una alianza de dos años con la organización estadounidense Operation End Starvation, mediante la cual prevé aportar 100 millones de dólares para financiar intervenciones nutricionales destinadas a niños y otras poblaciones afectadas por la desnutrición aguda grave en diferentes regiones del mundo.
La cooperación será coordinada por la Oficina de Respuesta Humanitaria y ante Desastres del Departamento de Estado. De acuerdo con el anuncio, los recursos permitirán adquirir y distribuir alimentos terapéuticos, fortalecer programas de atención nutricional y ampliar la cobertura para menores de cinco años que padecen o están en riesgo de desarrollar cuadros severos de desnutrición.
La iniciativa también busca aprovechar la capacidad logística, financiera y operativa del sector privado estadounidense. Operation End Starvation funciona como una alianza público-privada que articula recursos gubernamentales, organizaciones filantrópicas y proveedores especializados con el propósito de reducir la mortalidad infantil y mejorar la eficiencia en la entrega de ayuda alimentaria.
El nuevo acuerdo se suma a más de 1.000 millones de dólares recientemente anunciados por Estados Unidos para UNICEF y el Programa Mundial de Alimentos, incluidos más de 235 millones de dólares destinados específicamente a asistencia nutricional. También complementa los 3.800 millones de dólares canalizados a través del acuerdo denominado “Reinicio humanitario” con la Oficina de Coordinación de Asuntos Humanitarios de las Naciones Unidas.
En 2025, la Administración estadounidense informó una inversión adicional de 173 millones de dólares en ayuda nutricional, que incluyó el envío de más de 27.000 toneladas métricas de alimentos terapéuticos listos para el consumo a 15 países. Según las cifras divulgadas, estos suministros permitieron atender a cerca de 2,7 millones de niños afectados por la desnutrición.
