Asistencia humanitaria y de salud por valor de 2.000 millones de dólares a organizaciones religiosas
La financiación respaldará hospitales, clínicas, trabajadores sanitarios y operaciones de respuesta humanitaria mediante organizaciones religiosas y comunitarias en diferentes países.
El Gobierno estadounidense anunció cerca de 2.000 millones de dólares en financiación para organizaciones religiosas y comunitarias que prestan servicios de salud y asistencia humanitaria en diferentes regiones del mundo. Según el Departamento de Estado, la iniciativa incluye recursos para organizaciones como World Vision, Compassion International y Samaritan’s Purse y representa la mayor asignación estadounidense de ayuda exterior en salud mundial dirigida a organizaciones religiosas en más de dos décadas.
Del total anunciado, aproximadamente US$1.400 millones estarán destinados a servicios de salud desarrollados mediante hospitales, clínicas y organizaciones religiosas y comunitarias en más de 20 países. Dentro de este componente, el Departamento de Estado prevé proporcionar hasta US$850 millones durante cinco años —sujeto a la disponibilidad de fondos— a iniciativas que involucran a World Vision y un consorcio de organizaciones locales.
Estos recursos permitirían fortalecer más de 2.500 hospitales, clínicas y centros comunitarios religiosos en 17 países, además de apoyar la formación, remuneración y dotación de más de 30.000 trabajadores sanitarios comunitarios. Otros US$570 millones se canalizarían hacia hospitales y clínicas mediante financiación prevista en memorandos de entendimiento suscritos con gobiernos de países participantes en la estrategia estadounidense de salud global.
El componente humanitario contempla además la intención de destinar US$538 millones a organizaciones con capacidad de respuesta internacional. De acuerdo con el anuncio, Samaritan’s Purse y un consorcio encabezado conjuntamente por World Vision y Compassion International podrían llevar asistencia a cerca de siete millones de personas en 16 crisis humanitarias. Más de US$100 millones estarían disponibles de manera inmediata para atender desastres naturales y reforzar la preparación en 23 países considerados vulnerables a este tipo de emergencias.
El Departamento de Estado sostiene que la estrategia busca aprovechar las redes sanitarias y comunitarias ya establecidas para incrementar la proporción de recursos que llega directamente a los servicios de primera línea. El anuncio también refleja un mayor protagonismo de las organizaciones religiosas en la política estadounidense de cooperación internacional, especialmente en salud pública, respuesta ante desastres y atención de poblaciones afectadas por crisis humanitarias.

