Estafadores con encomiendas, marzo 2026.
Una estructura delictiva señalada de realizar extorsiones mediante la modalidad conocida como “falsa encomienda” fue desarticulada por la Fiscalía General de la Nación. Según las investigaciones, las llamadas intimidantes se originaban desde diferentes cárceles del país, donde personas privadas de la libertad coordinaban las acciones con cómplices en el exterior.
De acuerdo con el ente acusador, Víctor Alfonso Romero Díaz, Jefferson Andrés Rengifo Vargas y Miguel Andrés Torres Murcia serían integrantes de esta red criminal, dedicada a engañar a ciudadanos haciéndoles creer que recibirían paquetes enviados desde el extranjero.
Las evidencias recopiladas indican que los implicados contactaban a sus víctimas para informarles sobre supuestas encomiendas retenidas por autoridades aduaneras. Bajo este pretexto, exigían consignaciones de dinero por conceptos falsos como impuestos, sanciones o trámites necesarios para la entrega.
Uno de los casos documentados ocurrió el 17 de junio de 2025, cuando una persona recibió mensajes en los que le aseguraban que una familiar residente en Estados Unidos le había enviado una mercancía que excedía el peso permitido. Para liberarla, le exigieron un pago de 4.752.000 pesos.
Tras realizar la consignación, la víctima fue nuevamente contactada mediante llamadas intimidantes. En una de ellas, un hombre que se identificó como policía le advirtió sobre posibles problemas judiciales por el supuesto contenido del paquete, que incluía dólares y estupefacientes. Bajo esta amenaza, le exigieron un nuevo pago por 90 millones de pesos.La Fiscalía señaló que Romero Díaz presuntamente participaba en la recepción y retiro inmediato del dinero consignado.
Por su parte, Rengifo Vargas habría realizado transferencias a otros miembros de la red, mientras que Torres Murcia, al parecer, se encargaba de abrir cuentas bancarias para canalizar los recursos obtenidos ilícitamente.Por estos hechos, un fiscal del Gaula imputó a los tres procesados los delitos de concierto para delinquir con fines de extorsión y extorsión agravada. Sin embargo, los cargos no fueron aceptados por los investigados.
Las autoridades reiteraron el llamado a la ciudadanía para desconfiar de este tipo de comunicaciones y denunciar cualquier intento de extorsión. Este caso se da a conocer por razones de interés general.
