La bruja de las frambuesas y la psicología de Mía Paz

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LA BRUJA DE LAS FRAMBUESAS

Mía Paz es de esas personas que tras reencontrarlas, luego de años de ausencia, nos presentan sorpresas bien gratas. Creo que ella tendría unos 19 años cuando la conocí y se iniciaba en sus estudios de periodismo, en la facultad de Los Libertadores, que dicho sea de paso, ha dado al país valiosos “cargaladrillos” y “toderos”, como debemos ser en este oficio.

Mía ha resultado exitosa en su periodismo económico, formada en la generación de los setenta y ochenta, en el diario que se le midió decididamente al tema, como fue el caso de La República. Luego dio un giro sorprendente, para dedicar su talento a prepararse, pensar, investigar y escribir noveladamente y ejercer en el acompañamiento reflexivo que llaman “coaching”. Creativa, imaginativa y con talento de psicóloga que creo es innato a ella.

Me parece que esto último prima en su más reciente novela (su octava obra) que con fortuna presentó días atrás, en un escenario importante como es la Feria Internacional del Libro de Bogotá. 

En “La bruja de las frambuesas” nos conduce al “alma” de sus protagonistas, a “Vera”, la presunta vengativa y asesina, artífice de la técnica de las tramposas frambuesas achocolatadas y envenenadas; a “Samuel”, exitoso empresario agraviado por la citada, con desquite sobre su esposa Hellen y su hijita Isabel, víctimas mortales del talio, como resultado de pasiones y un amorío desatendido. Mía nos conecta con el pensamiento íntimo de estos y otros protagonistas, a los cuales llega en su realidad e imaginación: asume el papel del exitoso ejecutivo Samuel De Negri, de sus tristezas y amorío secreto con Vera; Vera Zoria y su imponente presencia, inmutable a la hora de actuar para construir y destruir; el mensajero portador de las frambuesas achocolatadas, y otros presuntos auxiliadores de la sospechosa asesina.

La privilegiada mente de Mía nos lleva mágicamente de una ciudad a otra, de un escenario a otro, del ayer al hoy y al ayer. Nos hace sentir testigos presenciales en las lujosas habitaciones de sus hoteles, en las salas de conferencia, la habitación que fuera de Isabel, la víctima del talio, los tribunales, etc.

Sorprendente el buen manejo que Mía Paz logra con los recursos que nos permite nuestra lengua. Su obra está ricamente nutrida con paradojas, paralelismos, metáforas, prosopopeyas, símiles… Son enseñanzas que alimentan la necesidad de aprender sobre estas figuras, para quienes no tenemos tal habilidad…

LA ORIGINALIDAD DE LA BRUJA

Paralelamente a la obra de Mía Paz transcurre el caso real de las frambuesas que ocurrió en Bogotá a fines del 2025. ¿Entonces cuál es la originalidad de su novela, la de “La bruja de as frambuesas”?

Esto responde la escritora:

“La bruja…la originalidad está en la forma de escribir, en la forma de narrar las historias, y por lo general las historias de ficción se inspiran en hechos reales. ¿Qué ventaja?… hay muchísimo de donde investigar y es una oportunidad también para que la periodista que vive en mi investigue, conozca, y la escritora desarrolle la ficción, enriquezca los personajes, las acciones, la manera de contar y se logre este híbrido. Hay muchas novelas de grandes escritores inspiradas en hechos reales y citando a Gabo, su gran parte de sus historias es ficción inspirada en su región, en sus personajes”.

THRILLER PSICOLÓGICO

Reconozco que Mía Paz nos motiva a leer una y dos veces por el suspenso que vamos encontrando en sus páginas. ¿Cómo es eso?

“El thriller, la psicología. Comencé con el coaching hace dos décadas, y el coaching básicamente es el arte de hacer preguntas poderosas, preguntas que nos cuestionen, y a raíz de eso me dediqué a estudiar la neurociencia, y conocer cómo funciona el cerebro humano, y me volví una apasionada por la mente humana, cómo podemos trabajar la mente, para tener una mente fuerte, resultados potentes, acordes con esa mentalidad.  Cuando veo noticias judiciales, que no es mi énfasis, no soy periodista judicial, me cuestiono mucho, “qué habrá en esa mente’”, y es el caso de esta novela, porque soy muy apasionada de Disney, de las brujas malas, de todo esto. Que han sido personajes de ficción, pero que un personaje que vemos en los cuentos de Disney apareciera en la cotidianeidad, que apareciera por allí, que mandara no manzanas, pero si frambuesas achocolatadas, a mi me despertó mucha curiosidad. Eso Me llevó a estudiar mucho sobre la psiquis del personaje y de todos los personajes, al final conocernos a nosotros mismos, y creo que es más que sicología, neurociencia, filosofía, adentrarnos en conocernos como seres humanos que nunca terminamos de conocernos, y cuestionarnos”.

Foto de Laud90.4 FM

EL REMATE

Como en la realidad, la creación de Mía queda pendiente del desenlace, dejando a sus lectores variadas lecciones.

De manera que así remata: “Esta historia no termina por la creencia de que lo que no se menciona desaparece. Mientras sigamos pensando que algunas decisiones privadas no tienen consecuencias públicas, habrá relatos como este, esperando para ser contados…De ahí que estemos llenos de leyendas que bien vale la pena compartir, no para condenar, sino para incomodar lo suficiente y como para cuestionarnos”.

“Ahí, exactamente ahí, es donde esta novela deja de hablar de ellos y empieza a hablar de nosotros, de ti y de mí”.

Claudio Ochoa

director@orbedatos.com

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